Crecimiento y Desarrollo


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Tendemos a hablar del desarrollo del niño como un todo y cuando surgen dificultades en un área determinada, surgen dudas y miedos que nos hacen plantearnos muchas cuestiones.

El desarrollo de un niño no puede considerarse como el único resultado de su crecimiento, sino que es más bien un conjunto de áreas que al mismo tiempo que funcionan de manera individual, también se complementan e interrelacionan dando lugar a este proceso (el de desarrollo), el cual es continuo y global. Por esto, es frecuente que al hablar con los educadores de tu hijo, comenten de forma individualizada acerca del desarrollo social, afectivo, cognitivo, motor…

Por otro lado, es vital tener en mente que, obviamente, no todos seguimos el mismo proceso de desarrollo y, aunque existen una serie de aspectos comunes a todos los seres humanos, cada uno evoluciona de un modo diferente a los demás sin que esto sea indicativo de nada en absoluto.

A continuación, exponemos un breve resumen de las distintas etapas del desarrollo del niño para así poder comprender mejor los pasos que sigue nuestro hijo a medida que pasan los años.

  1. De 0 a 2 años se da el periodo sensoriomotor, etapa en la cual el niño se relaciona con el mundo que le rodea a través de los sentidos y la acción. Esta última, evoluciona desde los impulsos reflejos presentes antes del nacimiento del bebé, hasta que dichos impulsos se convierten en hábitos. Por otro lado, no es hasta el final de este periodo cuando el niño comienza a tener constancia de la existencia de los objetos incluso si éstos no están presentes; esto se denomina capacidad de representación y podemos detectarlo porque el niño busca los objetos cuando los escondemos.
  2. Con el concepto de constancia de objeto, se abre paso la segunda etapa o periodo: el pensamiento preoperacional, que se extiende aproximadamente de los 2 a los 7 años de edad. En esta etapa los niños empiezan a emplear símbolos para representar objetos y la acción va más allá del aquí y ahora. Existen varias sub-etapas dentro de este periodo:
    • Egocentrismo: El niño no es consciente de la existencia de otras perspectivas o puntos de vista en los hechos, entienden el mundo únicamente desde su punto de vista.
    • Incapacidad para conservar: No comprenden que ciertas cualidades de los objetos se mantienen incluso si cambia su apariencia física; por ejemplo, si el agua contenida en un recipiente cuadrado se cambia a un recipiente tubular más alto, no entiende que la cantidad de líquido sea la misma en ambos casos.
    • Razonamiento transductivo: el niño o niña en esta etapa razona partiendo de lo particular para llegar a una conclusión también particular.
    • Ausencia de clasificación jerárquica: etapa en la cual el niño no es capaz de encontrar similitudes que le ayuden a clasificar objetos de iguales características; por ejemplo, si le damos un conjunto de pelotas entre las cuales hay pelotas azules y pelotas rojas, no son conscientes de que el total de pelotas de ambos colores es superior al total de pelotas únicamente azules o rojas.
    • Además de todo lo anterior, en este periodo, también aparece el juego simbólico y se consolida el lenguaje.
  3. Pensamiento de operaciones concretas; esta etapa se da hasta los 12 años y su principal característica es la adquisición de pensamiento lógico, dando lugar al razonamiento y eliminando poco a poco los pensamientos intuitivos. Se empieza a adquirir la conservación, por lo que comprenden que los objetos conservan sus características tras ser sometidos a ciertos cambios y aparece también la reversibilidad, lo cual les permite retroceder con el pensamiento y relacionar hechos observados anteriormente con hechos presentes.
  4. A partir de los 12 años de edad aproximadamente, aparece el periodo del pensamiento formal abstracto; esto permite al individuo utilizar el pensamiento lógico inductivo y deductivo, dando así lugar al planteamiento de hipótesis, y a la anticipación de hechos.

Una vez hemos comentado brevemente cada una de las etapas por las que pasamos a lo largo de nuestro crecimiento, consideramos importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Como ya hemos dicho anteriormente, cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, el cual debemos respetar en todo momento.
  • Es beneficioso estimular al niño con el fin de favorecer su desarrollo, pero debemos ser conscientes que no se pueden forzar aprendizajes para los que aún no está preparado dependiendo de la etapa evolutiva en la que se encuentre.
  • Por último, déjale explorar, descubrir, mancharse, experimentar, probar…pero siempre respetando su ritmo, no sirve de nada que tú hagas las cosas por él ya que corre el peligro de quedar estancado en una etapa por más tiempo del que le correspondería.

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